domingo, 7 de febrero de 2010


A LA DEFENSIVA




Creo que una de las peores cosas a las que "se debe" estar sujeto, es a la desconfianza. Quizás una de las cosas mas agotaras es estar a la defensiva aún dentro de nuestro grupo de amigos.


No quiero decir con esto que de quienes nos rodeamos haya que desconfiar en todo tiempo. NO, es mas bien mantener ese instinto animal quizá; que nos alerta de situaciones tontas, no bajar la guardia para lograr ver las cosas antes de que pasen, una sensación que nos ayuda a perscibir un poco las intensiones, quizás, no para retroceder, sino mas bien para continuar con paso firme en tierras inhóspitas. Cosa de la cual debiéramos prescindir tratándose de los mas allegados.


Y es que con la palabras nunca se sabe...las risas ocultan cosas y los gestos y roses revelan mas de lo que se ve a simple vista.


Mas cada persona es un punto de referencia diferente, una visión alejada del plano del protagonista, lo que yo veo no es lo que los demás ven, por lo tanto no es comprendido y ni apreciado de la misma manera.


Mas lo que buscamos es que alguien vea lo que yo veo o que por lo menos tenga una apreciación similar de un mismo hecho para cotejar ideas, para sentirnos seguros de lo que vemos y sacarnos de la mente que solo es una "visión" u "espejismo".


Pero este mundo tiende a ser enemigo mas que amigo, y tratándose de que otros sientan como siente uno es una verdadera utopia.


Ser felíz con la felicidad aunque sea pequeña de otros se transforma en arrancar el mas mínimo tesoro de las manos de otro, pocos desean nuestra propia felicidad aunque esta sea humilde.


De ahí la desconfianza, el sentirce en territorio hostíl, el tener la sensación de que lo poco que hemos ganado simplemente desaparezca.


Y es que somos sometidos a juicio constantemente por quienes nos observan sin la mas minima piedad, nuestros nombres van y vienen y ríen con nuestras historias sean estas verdaderas o falsas.


La empatía; el ponerse en el lugar del otro es casi un fantasma en las relaciones humanas, y el hacer a otro lo que te gustaría que te hicieran a ti, no pasa mas alla de ser un lindo principio de vida.


Olvidamos que en algún momento alguien puede burlarce de uno, asi como nos burlamos de otros y asi invertir los papeles.


Olvidamos que somos frágiles aun cuando creemos tener todo bajo control.


Olvidamos que necesitamos unos de otros por lo menos hasta el final de estos tiempos.


Olvidamos que debemos ser nobles y fieles.


Olvidamos que amar significa defender y proteger incluso hasta dar la vida y no llenarnos la boca con frases llenas de desden a espalda de quienes confian en uno.


Y es que la vida es un campo de batalla de la que salir corriendo no es buena idea, te rodean amigos, enemigos y traidores, para sobrevivir no te queda mas que pelear conservando tus principios, con valor, aunque la misión sea difícil, aunque nadie este a tu lado para ayudarte, aunque lo que mas amas simplemnte te haga sufrir.




"Amor animi arbitrio sumitur, non ponintur"


"Elegimos amar, pero no podemos elegir dejar de amar"




KEMENTARIS








1 comentario:

Cristián dijo...

Cada vez que hables con alguien puedes terminar con la frase "Lo relatado por usted está sujeto a evaluación de credibilidad. No hay tiempo de respuesta ni plazo definido para su solicitud", jajajaja.

Buena analogía, ese tipo de conductas son intrínsicamente nuestras, aunque no sé si se aplica en todos los casos. Por eso es bueno darse el trabajo de conocer a quien realmente nos importa, para saber interpretar con precisión todos sus gestos, roces, o lo que escondan sus palabras. Cuando hayamos a esa persona, no podríamos por voluntad propia, elegir dejar de amar.

Un abrazo.